viernes, 2 de enero de 2015

Allá lejos y hace tiempo.

Reflexionando en voz alta sobre Juan 1: 1-18

A los ocho años una misionera norteamericana con nombre de flor me dijo en la Escuela Dominical de una iglesia rural de la isla de Cuba que a Dios se le podía encontrar en cualquier sitio. Que lo único que necesitábamos hacer era buscarle. A los ocho años uno se impresiona con estas cosas. Y acaba creyéndolo.
Con los años he aprendido que esta es una enseñanza muy común del cristianismo. Algo de la teología clásica. Y que los academicistas lo explican utilizando el término de omnipresencia. Pero lo que ocurre es que como andamos de aquí para allá y de allá para acá se nos ha olvidado. O creemos que sólo está en las capillas o templos el primer día de la semana.
A los ocho años me dijeron que Jesús era la vida y la luz. La maestra escribió Vida y Luz con mayúscula sobre la pizarra. Y cuando una maestra escribe con mayúscula es que la cosa es importantísima y va a examen. Así que para que no se me olvidara hice el camino de regreso a casa entre los árboles diciéndome: Jesús es Vida y Luz. Jesús es Vida y Luz. Jesús es Vida y Luz. Pero ese día me dijeron más cosas en mayúsculas: Jesús es Dios. Y entonces la maestra encerró en un círculo la frase. ¡Esto seguro que era la primera pregunta del examen! Y nos dejó de tarea contestar a la pregunta: ¿Cómo podemos conocer a Dios?
Con los años he ido descubriendo que conocer a Dios es el primer llamamiento lanzado a nuestro corazón como si de un dardo se tratase, pero, y ahora vienen lo bueno, la Biblia no despliega esta tarea desde el contexto de la ciencia, sino de la vida. Y ahora viene lo malo, nosotros no somos especialistas en este tipo de conocimiento. Nos cuestan las relaciones existenciales. Nos duelen las experiencias. Y la mayoría de las veces nos atrincheramos para evitar que nos hagan daño.  O nos escondemos de Dios porque estamos desnudos.
A los ocho años albergué la sospecha de que Jesús era la manifestación de la Palabra de Dios con la misma simpleza con que me enfrenté al hecho de que era mi padre quien ponía los juguetes debajo de mi cama para Reyes. Y que nadie me pregunte como un crío puede atesorar esta tesis. Para tal pregunta no tengo una respuesta aún.  Pero si quieren un chivo expiatorio pueden echarle la culpa a mi maestra de Escuela Dominical y su interés en que no fuéramos unos cristianos conformistas.
Con los años, y no pocos,  he logrado diferenciar al Jesús que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, que  nació de María, que padeció bajo el poder del Poncio Pilato, que murió en una cruz, que resucitó y todo lo demás que Uds. saben y que la tradición nos ha legado para identificarle y nos permite no confundirlo con otro personaje de la historia, del Jesús que para conocerlo requiere de amor. Requiere de fe. Una cosa es decir el primer domingo el mes después de tomar el pan y el vino: Creo en Jesucristo, su único Hijo... y otra cosa es encontrarse con él cara a cara. De persona a persona.
A los ocho años las historias y los personajes me permitían salir de aquella isla y viajar. Soñar con los ojos abiertos. Llegarme a Belén y ver como las ovejas en el campo y Jesusito en el pesebre temblaban de frío en aquel amanecer de diciembre. En diciembre hace mucho frío. ¿No me explico como lo ponen semidesnudo sobre la paja?
Con  los años he dejado de soñar con los ojos abiertos. Ahora tengo la certeza de que la historia sólo nos desvela a los personajes. Las personas no se pueden encontrar en el pasado. Del pasado sólo tenemos fotos y recuerdos. Y que si quiero tropezarme con Jesús tengo que encontrale primero.
Después de tantos años sigo esperando el examen que nos profetizó la maestra de la Escuela Dominical. Aquella, la norteamericana, la que tenia nombre de flor. La que se empeñaba en que no fuéramos unos cristianos conformistas. Por eso, como no se cuando me lo preguntarán, como no sé la fecha en que me enfrentaré al tribunal,  sigo repitiendo cuando hago el camino de regreso a casa: Jesús es Vida y Luz. Jesús es Vida y Luz. Jesús es Vida y Luz.
Y digo vida y luz con mayúscula. Como si conociera a Jesús de allá lejos y hace tiempo. Como si estuviese caminando junto a mí ahora.


Augusto G. Milián

lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Alguien me dará la mano cuando esté en la oscuridad?

Apuntes para leer Hechos 13: 4-12

Lucas muestra especial sentido e interés por lo histórico. Precisamente en la parte tercera del
libro, su relato se basa en gran manera en información y conocimiento personal del mundo por el que van los caminos de la misión. Gracias a sus datos geográficos, es posible encuadrar con bastante probabilidad del itinerario de la misión de Pablo en el mapa de la cuenca mediterránea.
Lucas reitera que Bernabé y Saulo fueron enviados por el Espíritu Santo, que no se trató de una iniciativa personal o de sus compañeros. Es el Señor el que conduce a Su Iglesia entonces y el que la conduce ahora.

13.4 BAJARON A SELEUCIA Y DE ALLÍ NAVEGARON HASTA CHIPRE.

Recordemos que Chipre es la patria de Bernabé. Era la isla una de las regiones que por entonces contaban con el más alto porcentaje de población judía.

13, 5 LLEGADOS A SALAMINA ANUNCIABAN LA PALABRA DE DIOS EN LAS SINAGOGAS DE LOS JUDÍOS.

Salamina. Era el puerto principal de la isla de Chipre.

en las sinagogas de los judíos. Saulo, no obstante la convicción de su misión de apóstol de los gentiles, se dirigió, por principio, primeramente a los judíos. Pese a todas las desilusiones y fracasos, se atuvo firmemente a lo que declaraen la Carta a los Romanos: 'El Evangelio es poder de Dios para salvar a todo el que cree: tanto al judío,

primeramente, como también al griego.' (Rom 1, 16). Y en la misma carta escribe: Estoy hablando a vosotros, los gentiles...para ver si con ello logro provocar celos en los de mi raza  así salvar siquiera a algunos de ellos.' (Rom 11, 13s). Sólo después de la negativa de éstos, se dirige a los gentiles.

TENÍA TAMBIÉN A JUAN QUE LES AYUDABA.

Se refiere a Juan, por sobrenombre Marcos, primo de Bernabé que se menciona en Hch 12, 12;

13, 6 HABIENDO ATRAVESADO TODA LA ISLA HASTA PAFOS, ENCONTRARON A UN MAGO, UN FALSO PROFETA JUDÍO, LLAMADO BAR JESÚS,

Seguramente se trataba de "una de esas figuras, producto de la mezcla de religiones y cultos
orientales, judíos y helenísticos. Pensamos en Simón el Mago, con el que se encontró Pedro en Samaria.
La designación de falso profeta insinúa que BarJesús predicaba una doctrina secreta y
trataba de convencer mediante hechos llamativos.

Bar Jesús. El nombre significa 'hijo de Jesús'. El nombre de Jesús era muy común en el siglo I.

13, 7 QUE ESTABA CON EL PROCÓNSUL SERGIO PAULO, HOMBRE PRUDENTE.

Chipre era desde el año 22 a.C. una provincia sometida al senado de Roma y gobernada por un procónsul. El Sergio Paulo aquí mencionado es probablemente el mismo Lucius Sergius Paulus que, en una piedra erigida en la ciudad de Roma entre los años 41 y 47, figura como miembro de la comisión encargada de inspeccionar las aguas del Tíber.

13, 8 ÉSTE HIZO LLAMAR A BERNABÉ Y SAULO, DESEOSO DE ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS.

Comienzan a aparecer con mayor fuerza los relatos de personajes no judíos que están ávidos de escuchar la Palabra de Dios.

13, 8 PERO SE LES OPONÍA EL MAGO ELIMAS -PUES ESO QUIERE DECIR SU NOMBREINTENTANDO APARTAR AL PROCÓNSUL DE LA FE.

Que este hombre estuviese al servicio del procónsul, nada tiene de extraño; por aquella época en todo el imperio romano abundaban los astrólogos caldeos, los charlatanes sirios y los adivinos judíos. Tenemos noticias de otros casos en que personajes muy respetables admitían en torno de sí a esta clase de gentes.

13, 9 ENTONCES SAULO, TAMBIÉN LLAMADO PABLO,

A partir de este momento, Lucas ya no se refiera a Saulo por este nombre, sino por el de Pablo. ¿A qué se debe el cambio de nombre? No es como cuando Jesús le cambia a Simón el nombre por el de Pedro, pues éste nombre tenía un significado, hacía referencia a una vocación especial (ser piedra sobre la que Jesús edificara Su Iglesia). No expresa la conversión de Saulo, ya que ésta fue narrada en el capítulo 9 de Hechos, y ya estamos en el 13 y Lucas le ha seguido llamando 'Saulo'. ¿A qué se debe entonces este cambio de nombre? La mayoría de los autores coinciden en lo siguiente: Los judíos y los orientales en general, tomaban un nombre destinado al mundo greco-romano: Juan lleva el sobrenombre e Marcos; José Barsabás, el de Justo; Simeón, el de Negro; Tabitá, el de Dorcas, etc. Aquí Lucas da por vez primera a Pablo su nombre romano, que en adelante será su único nombre. También hace pasar a Pablo al primer plano: ya no es un ayudante de Bernabé, sino el verdadero
jefe de la misión.

Cabe suponer que el hombre de Tarso, dotado de la ciudadanía romana por nacimiento, tenía
desde el principio dos nombres, uno de los cuales, Saulo, notifica su origen judío de la tribu de Benjamín, mientras que el nombre de Pablo está en correspondencia con el ámbito cultural romano-helenístico.

LLENO DE ESPÍRITU SANTO, MIRÁNDOLE FIJAMENTE,

Queda claro que lo que va a suceder a continuación no es un producto de un arrebato de mal humor de Pablo, sino una inspiración del Espíritu Santo.

13, 10 LE DIJO: 'TÚ, REPLETO DE TODO ENGAÑO Y DE TODA MALDAD, HIJO DEL DIABLO, ENEMIGO DE TODA JUSTICIA, ¿NO ACABARÁS YA DE TORCER LOS RECTOS CAMINOS DEL SEÑOR?

Cuando el mago trata de estorbar la conversión del procónsul, Pablo se le enfrenta con decisión. Comienza destapando la verdadera fisonomía de aquel hombre, que se las da de profeta, es decir, de persona enviada e iluminada por Dios. No está lleno del poder y sabiduría de Dios, sino de todo género de mentira y perversidad. Su verdadero padre espiritual es el diablo (ver Jn 8, 44). Es el enemigo de la verdadera piedad y rectitud: hace tortuosos los rectos caminos, induce a los hombres a error, verdades en la cara, pero no con un afán de herir u ofender, sino para hacerlos reaccionar, para darles la oportunidad de recapacitar y cambiar.
Lamentablemente parece que todas estas palabras que Pablo dirigió a Elimas no producen efecto en él (quizá las recibió con soberbia, con actitud retadora), así que Pablo hace acompañar sus palabras de un gesto profético. Se enfrentan aquí el falso profeta (cuyas señales no se cumplen, pues son falsas) y el verdadero profeta de Dios:

13, 11 PUES AHORA, MIRA LA MANO DEL SEÑOR SOBRE TI. TE QUEDARÁS CIEGO Y NO VERÁS EL SOL HASTA UN TIEMPO DETERMINADO.

El relato de la conversión de Pablo (entonces Saulo) nos cuenta que quedó ciego tres días y tres noches, antes de que llegara Ananías a imponerle las manos para devolverle la vista y comunicarle el Espíritu Santo (ver Hch 9, 17). Podemos suponer que este tiempo de oscuridad exterior pero iluminación interior fue importantísimo para Pablo. Reflexionó mucho, pasó una ¡verdadera revolución! por su cabeza, tuvo que replantearse lo que siempre había creído y ajustarlo a lo que ahora descubría, dejar de considerar que el cristianismo merecía ser perseguido y exterminado, y convertise en un verdadero y apasionado cristiano, es decir, en seguidor de Cristo.
Pues bien, ahora Pablo provoca que Elimas pase por lo mismo que él pasó. Y cabe pensar que no lo hace para dañarlo sino todo lo contrario: quiere que, como él, tenga la oportunidad de mirar hacia adentro, de quitar toda distracción y poder reflexionar seriamente acerca de su actitud, sus mentiras, su maldad, etc. para ver si esto ayuda a su conversión. Se puede considerar que Pablo está reaccionando cristianamente y por ello le hace un favor, un bien: no lo deja ciego para hundirlo en la tiniebla, sino para ¡rescatarlo de ella!

AL INSTANTE CAYERON SOBRE ÉL OSCURIDAD Y TINIEBLAS Y DABA VUELTAS BUSCANDO QUIEN LE LLEVASE DE LA MANO.

La figura del mago que había quedado ciego y que, envuelto en la oscuridad, busca una mano que lo guíe, viene a ser símbolo de las tinieblas que caen sobre quien se opone a la oferta de la salvación y trata de impedir que los que buscan la luz vean la salvación.
Cuando Saulo queda ciego, es llevado de la mano hacia Damasco. Este mago busca también quien le tienda la mano. Tenemos aquí otro caso de soberbia derribada, de un hombre seguro de sí mismo que se ve enfrentado a su propia pequeñez, a su necesidad de pedir ayuda, de aceptar ser conducido.

13, 12 ENTONCES, VIENDO LO OCURRIDO, EL PROCÓNSUL CREYÓ, IMPRESIONADO POR LA DOCTRINA DEL SEÑOR.

Muestran los Hechos de los Apóstoles la fuerza superior del Espíritu Santo, que en los mensajeros de la fe vence todas las fuerzas que se le oponen. El procónsul, testigo de la escena, queda profundamente maravillado de la doctrina del Señor, cuyos portadores poseen tal poder para castigar a sus adversarios, y abraza la fe.

Lucas nos hace notar que fue 'la doctrina del Señor' la que convirtió al procónsul y no la señal prodigiosa. Lo que suscita la verdadera fe es el Señor.

sábado, 6 de diciembre de 2014

¿Es nuestra iglesia una comunidad misionera?

Apuntes sobre la misión. Hechos 13: 1-3

Comienza aquí lo que muchos estudiosos del libro de Hechos de los Apóstoles consideran la tercera parte de esta obra. Comienzan las narraciones que nos muestran a la Iglesia misionera y cómo el Espíritu Santo la conduce. La fuerza del Espíritu Santo está con la Iglesia cuando ésta se resuelve a recorrer el camino de la misión universal."

13, 1
Antioquía. Recordamos que se trata de una ciudad de Siria, donde por primera vez se llamó 'cristianos' a los discípulos de Jesús (ver Hch 11, 26c). Muy probablemente San Lucas era originario de Antioquía.

profetas. Como ya se ha comentado, un profeta es aquel que habla de parte de Dios. En las nacientes iglesias cristianas era indispensable la presencia de profetas. Hoy sigue siéndolo. Las personas a nuestro alrededor siguen necesitadas de alguien que les ayude a percibir la presencia de Dios en sus vidas; siguen necesitadas de saber descubrir en los acontecimientos cotidianos el amor y la misericordiosa providencia de Dios.
maestros. Ayudan a otros a comprender las Escrituras, a instruirse en lo referente a la fe, etc. Los "maestros tienen el deber de atender a la instrucción de la comunidad. Las cartas de Pablo especifican más todavía sus obligaciones: encargados de recoger, conservar y transmitir la tradición de la Iglesia primitiva; esto implica también, evidentemente, el deber de servirse de esa tradición en los casos concretos, mediante una recta interpretación de ella y su aplicación práctica. Los elementos que constituyen esta tradición son: ante todo, las palabras del Señor; los relatos de la vida y obras de Jesús; instrucciones relativas a la vida cristiana; las pruebas escriturísticas sacadas del AT en favor de Cristo y de la Iglesia, y por último, las fórmulas de las profesiones de fe.
          Los maestros recibían el nombre de 'doctor', posiblemente a imitación de la sinagoga          judía que tenía sus doctores (escribas y rabinos).

BERNABÉ, SIMEÓN LLAMADO NÍGER, LUCIO EL CIRENENSE, MANAHÉN, HERMANO DE LECHE DEL TETRARCA HERODES, Y SAULO.

Se nos ofrece aquí una lista de cinco hombres que representan el gobierno de la Iglesia de Antioquía. Cada vez que Lucas comienza en su libro una parte nueva, menciona los nombres de los hombres que marcan la dirección en la serie de hechos que siguen a continuación. Primero mencionó a los Doce; luego a los Siete. Ahora a cinco. De entre éstos, destacan dos:
Bernabé. Ya sabemos quién es: de él se nos ha dicho que es 'hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe.' (Hch 11, 24), que ayuda a Saulo a ser aceptado en las comunidades (ya que a éstas les costaba trabajo creer que el que antes las perseguía ahora se había vuelto cristiano) (ver Hch 9, 26-27). Cuando Saulo se fue a Tarso, Bernabé fue por él y trabajaron un año juntos en Antioquía, predicando a Jesús (ver Hch 11, 25-26). Luego fueron a ayudar a los hermanos que vivían en Judea (ver Hch 11, 29-30) y
terminada su misión, regresaron a Antioquía (ver Hch 12, 25).
Saulo. De quien ya conocemos su conversión y su celo apostólico (ver Hch 9, 1-30).
Se hace patente una organización fundamental de la Iglesia. Esta Iglesia, de la que hablan los Hechos de los Apóstoles, no es solamente un movimiento espiritual, religioso, sino que es también una organización externa ligada a hombres determinados y sostenida por la especial responsabilidad de estos hombres.

Es interesante que Lucas sea tan detallista en cuanto a nombres. Ello se debe, sin duda, a que quiere demostrar que narra hechos verídicos, comprobables. Nosotros podemos además aprovechar esto para reflexionar en lo siguiente: Dios no elige multitudes, 'masas', elige personas. Su llamado es siempre personalísimo. Te elige a ti de entre millones. Te prefiere a ti en particular para que hagas esa determinada tarea. Tiene pensado que te necesita especialmente a ti. No pienses nunca que lo que no haces tú lo hará otro. No. Cuando el Señor te hace una invitación ésta es 'personal e intransferible'

13, 2

Se hallan en oración y ayuno, una actitud que muestra su disposición para abrirse a recibir lo que Dios quisiera darles. En la oración litúrgica y en el ayuno se manifiesta la cohesión de la comunidad, tanto entre sí como también con el Señor glorificado.

DIJO EL ESPÍRITU SANTO: SEPARADME YA A BERNABÉ Y A SAULO PARA LA OBRA A LA QUE LOS HE LLAMADO.

Dijo el Espíritu Santo. No siguieron sus inspiraciones privadas. El Espíritu obraba a través de los líderes de la comunidad que se juntaban y ayunaban y oraban para ser guiados.

separadme ya. Es típico de la obra de Lucas las indicaciones de la prisa que tiene Dios porque los seres humanos nos demos a la tarea de construir el Reino. Ya. Ahora. En seguida. Sin demoras, sin pretextos, sin posponerlo para luego.

Alguien escribió que hay dos modos de reaccionar: Alguien debería hacerlo, pero ¿por qué yo? Alguien debería hacerlo, ¿y por qué no yo? Entre estas dos frases hay siglo de evolución moral.

13, 3
después de haber ayunado y orado. El Espíritu les habló después de que oraron y ayunaron. Llama la atención que otra vez oren y ayunen. Uno podría haber pensado que a partir de que captaron la voluntad del Espíritu dejarían la oración: '¡ya nos habló el Espíritu, ya no hace falta seguir orando!' y se dedicarían a asuntos, digamos, 'prácticos', pero no. Siguen en oración. No se sienten 'iluminados' de una vez y para siempre, no creen que ya lo saben todo, no consideran que ya están listos para la tarea que se les ha encomendado. Reconocen su dependencia del Señor, su necesidad de encomendarse a Él en cada paso del camino:
primero, para preguntarle cuál es Su voluntad; después, cuando ya creen conocerla, para pedirle luz, fortaleza, capacidad para cumplirla...
les impusieron las manos.-
Este gesto de la comunidad parece encomendar a la gracia de Dios los nuevos misioneros elegidos y enviados por el Espíritu Santo. El rito no tiene, por tanto, exactamente el mismo alcance que en Hch 6, 6; donde los Siete reciben de los apóstoles su mandato. Se les confió la misión de anunciar la fe entre los gentiles, se imploró sobre su trabajo la bendición de Dios y se les impusieron las manos a fin de que pudieran cumplirlo dignamente y con éxito.

y les enviaron. Los líderes los enviaron, lo que implica que ellos debían dar cuenta de su misión a estos líderes. Su reporte a la iglesia de Antioquía a su regreso confirma esto (en Hch 14, 26-27). El tener que dar cuenta a otros líderes asegura que la persona está realmente escuchando a Dios y no se engaña a sí misma. Es notable la pronta respuesta que dan a los requerimientos de Dios.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Todo tiene su tiempo y Herodes lo sabe.

Apuntes para Hechos 12: 20-25

Hoy comentaremos sobre la muerte de Herodes. Y como Bernabé y Saulo vuelven a Antioquía.
En este texto vemos cómo el Señor interviene decisivamente en la historia para que su Palabra
se difunda y su Iglesia avance a pesar de todas las adversidades...

12, 20

Herodes se nos presenta como un hombre irritable, colérico. De la enemistad de Herodes con los ciudadanos de Tiro y Sidón no existen otras noticias. Desde luego no es el caso de pensar en una guerra, cosa que los romanos no habrían tolerado; quizá se trataba más bien de un bloqueo de las exportaciones de cebada y ganado, o tal vez un bloqueo de las importaciones, una especie de guerra económica.

Lucas nos hace notar la astucia de los habitantes de Tiro y Sidón que se ganan al ayudante del rey y logran obtener una cita. Su interés no es sostener una amistad con Herodes porque lo admiren o respeten, sino sacar provecho pues su país depende de lo que Herodes les quiera proporcionar.

12, 21

Otra característica de Herodes: la vanidad; vestir ricamente; dirigirse al pueblo desde la tribuna, sentirse un dios. El rey se presenta con el esplendor de su poder externo. Espera el aplauso de la multitud. Ésta conoce la presunción de su soberano.

12, 22

Los astutos habitantes de Tiro y Sidón se dan cuenta del lado 'flaco' de Herodes y deciden irse por ahí: se ponen de acuerdo para adularlo, para hacerlo sentir admirado, para inflar su ya de por sí inflado ego.

12, 23

A diferencia de Pedro que siempre que es alabado se apresura a aclarar que el mérito no es de él sino del Señor, Herodes sí se cree lo que dicen de él. Pero la soberbia es uno de los pecados capitales, y uno que nunca queda sin castigo. La culpa del rey consistió en haberse complacido en semejante aclamación, robando así al verdadero Dios el honor divino que sólo a Él compete. Dijo María que Dios: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes (Lc 1, 51-52) Más adelante dirá Pedro que Dios resiste a los soberbios pero da Su gracia a los humildes (1 Pe5, 5).
Una y otra vez a lo largo de la Escritura  y no sólo de la Escritura, sino también de la Historia queda
demostrado que la soberbia queda siempre humillada: Ahí tenemos a Antíoco Epifanes (ver 2Mac 9, 5-28); a Pedro (ver Mc 14, 29-31.66-72;); a Napoleón; al Titanic. Los soberbios, los que ponen en sí mismos su confianza siempre quedan defraudados. La arrogancia precede a la ruina; el espíritu soberbio a la caída. (Prov 16, 16)

Y CONVERTIDO EN PASTO DE GUSANOS, EXPIRÓ.

El contraste no puede ser más evidente: el aclamado como dios acaba comido por los gusanos. Y esto no sucede como a todos, después de la muerte, sino ¡en vida!. Según la tradición, primero se lo comen los gusanos y luego se muere.
Puede ser interesante comparar este informe sobre el fin de Herodes con el que nos da Flavio Josefo. Este autor nos hace reconocer la historicidad de la exposición de San Lucas. Dice: Cuando el rey, al amanecer del segundo día, se dirigió al teatro y los rayos del sol dieron en su vestido bordado en plata e hicieron irradiar su figura con un maravilloso fulgor, los aduladores le aclamaron desde todas partes, le llamaron dios y dijeron: Sénos propicio. Aunque hasta ahora te hemos considerado como hombre, en adelante queremos venerar en ti algo superior a una naturaleza mortal. El rey consintió en silencio esta adulación blasfema. Pero acto seguido sus entrañas fueron despedazadas por terribles dolores, y al cabo de cinco días murió.

12, 24

Una vida indestructible se contiene en esta Palabra, es la fuerza del Espíritu Santo, que Jesús resucitado ha prometido a su Iglesia. Una vez más demuestra Lucas que la Palabra de Dios se difunde y la Iglesia triunfa por encima de todos Sus enemigos. El Señor prometió que los poderes del mal no prevalecerían sobre la Iglesia y así sucede. En todo el relato final del cap. 12 Herodes y la Iglesia están frente a frente. El peligro y la destrucción amenazan a la Iglesia. El primer apóstol es sacrificado como víctima del poder de Herodes y da la aprobación de muchos judíos. Para Lucas tiene importancia mostrar el fin de este hombre. Este fin es para Lucas un símbolo expresivo de la imposibilidad de vencer a la Iglesia.

12, 25

Todavía menciona Lucas primero a Bernabé, porque a estas alturas es todavía el más conocido y respetado de los dos.

TRAYÉNDOSE CONSIGO A JUAN, POR SOBRENOMBRE MARCOS.

En versículos anteriores se ha comentado que Marcos es primo de Bernabé, el futuro autor de uno de los Evangelios y también algunos se refieren a él como una especie de 'secretario' de Pedro. Hasta aquí termina lo que los estudiosos del libro de Hechos de los Apóstoles consideran que es la primera parte de este libro. A partir de ahora, San Lucas se dedicará principalmente a narrar la misión de Bernabé y Pablo.
El evangelio está constantemente en camino. Hasta aquí la intención de la obra de Lucas fue mostrarnos ese avance del Evangelio. Lo que se pretende en todo lo que sigue es continuar mostrándonos cómo sigue progresando el mensaje de salvación.


martes, 25 de noviembre de 2014

A veces solo podemos orar y esperar.

Apuntes para un estudio bíblico de Hechos 12: 1-19

Este relato, lleno de descripciones detalladas y pintorescos nos muestra por una parte cómo el
Señor está pendiente de los apóstoles e interviene según Su infinita sabiduría y misericordia para salvarlos de sus enemigos cuando así conviene; y por otra parte vemos una curiosa contradicción: la comunidad ora por una intención pero cuando Dios la concede ¡no lo creen! (¿se nos parecen?...).

12,1
el rey Herodes.-
Del nombre de Herodes no se guarda buen recuerdo en la historia de Jesús y de su Iglesia. Conocemos a Herodes el Grande, que pretendió quitar la vida al niño de Belén...Conocemos a Herodes Antipas, por el que fue sacrificado Juan el Bautista, y que desempeñó un papel peculiar en el proceso contra Jesús. Ahora tenemos ante nosotros otro Herodes, nieto del primero. Éste se llama Herodes Agripa I. En los años 41 al 44 tuvo como rey bajo su dominio todo el territorio de su abuelo.
Nuevamente nos relata Lucas que existe persecución en contra de los cristianos.

12, 2

12, 3

Lucas nos da a entender que lo que motiva a Herodes no es otra cosa que darle gusto a un
grupo de judíos que veía con malos ojos a los cristianos. Tenemos aquí un ejemplo de un típico dirigente político que no actúa movidos por el deseo de hacer justicia sino para servir a sus propios intereses, para quedar bien con determinado grupo poderoso.

ERAN LOS DÍAS DE LOS ÁZIMOS.
Es decir, el tiempo de la Pascua judía. (ver Ex 12). Ello significa que Jerusalén bulle de gente.
Recordemos que por esos días de la Pascua la ciudad se llenaba de peregrinos que venían a comprar su cordero sacrificado en el templo para comerlo en familia y celebrar la Pascua.

12, 4

Dado que Pedro es el líder de la comunidad cristiana, seguramente Herodes temía que los discípulos se presentaran a rescatarlo. Por ello hace que lo custodien dieciséis soldados.
después de la Pascua.- Jesús muere después de la Pascua. Herodes quiere esperar a que pase la Pascua para mandar matar a Pedro. Seguramente quiere esperar que la ciudad se despeje y haya menos testigos de su crimen así como menos seguidores dispuestos a crear un levantamiento para liberar a su dirigente.

12, 5

la iglesia.-Lucas utiliza aquí el término 'iglesia' para designar a la comunidad cristiana como asamblea convocada por Dios.
oraba insistentemente por él a Dios.- La comunidad está muy preocupada por la suerte de su dirigente y hace lo más efectivo y poderoso que puede hacer: no levantarse en armas, no ir en bola a tratar de rescatarlo, sino orar al Todopoderoso, al Señor de los imposibles, al que todo lo puede.
El libro de los Hechos de los Apóstoles nos muestra aquí que para la comunidad cristiana la oración es lo primero a lo que recurren. Saben que el problema es inmenso, que los rebasa, que ellos solos no pueden resolverlo, así que acuden al Todopoderoso, a Aquel que es mayor que cualquier problema que podamos enfrentar.
insistentemente.- Es interesante que Lucas enfatiza que la oración era 'insistente'. Jesús nos invitó a orar con insistencia (ver Lc 11, 5-13) porque sabía que los seres humanos tendemos a ser inconsistentes, a dejar a la mitad lo que empezamos, a desanimarnos cuando no vemos resultados inmediatos (y no siempre se ven resultados inmediatos cuando oramos). La primera comunidad cristiana aprendió bien esa lección.
Seguramente le llegan noticias cada vez más desesperantes: que aprehendieron a Pedro; que lo
encadenaron; que lo custodian ¡dieciséis soldados!, que de ahí no lo libra nadie...Sin embargo, la comunidad no se entrega a la desesperación. Sigue orando, sigue orando, sigue orando...

12, 6

Lucas enfatiza la tremenda vigilancia a la que estaba sometido Pedro. Atado por dos
cadenas, cada una atada a su vez a un soldado que percibía el más mínimo movimiento de Pedro (como querer levantarse, moverse, intentar liberarse, etc). Y por si esto fuera poco, la puerta misma de la cárcel está custodiada.
aquella misma noche.- Al estilo juanino nos cuenta Lucas que es de noche. Aquí en esta cárcel impera la tiniebla, rigen aquellos que son enemigos del Evangelio y pretenden encadenarlo, condenarlo, enmudecerlo. Sin embargo su aparente reinado no durará mucho tiempo. Aquel que vence a las tinieblas está pronto a intervenir.
estaba Pedro durmiendo.- Seguramente Pedro estuvo orando también, y de su oración obtuvo tal paz, tal confianza en que Dios permite todo para bien, que ahora duerme como un bebé.

12, 7
el Ángel del Señor.- En este primer momento 'Angel' está con mayúscula, como para significar que este mensajero divino está actuando de parte de Dios.
se llenó de luz.- Otra vez este texto recuerda lo que dice San Juan: "La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron" (Jn 1, 5).Ahí donde parecía regir la noche y el poder del mal, Aquel que es la Luz rompe la oscuridad.
REFLEXIONA:
El Señor es el Único capaz de derrotar toda negrura, toda situación desesperada, toda angustia.
Sólo Él es capaz de hacerse presente cuando nos sentimos atrapados en una prisión de dolor o de miedo y liberarnos. Ya antes nos ha contado San Lucas cómo el ángel del Señor liberó a los discípulos encarcelados (ver Hch 5, 19ss).

LE DIO EL ÁNGEL A PEDRO EN EL COSTADO, LE DESPERTÓ Y LE DIJO: 'LEVÁNTATE APRISA. Como el ángel que despierta al profeta Elías y lo anima a comer (ver 1Re 19, 5-7), el ángel toca a Pedro y lo despierta para pedirle que se levante pronto.
Es de suponer que Pedro obedece de inmediato. Él, que es tan dado a responder y a repelar,
seguramente no le responde al Ángel: '¿y cómo quieres que me levante si estoy encadenado?' sino que hace lo que se le pide. Cuántas veces el Señor se hace presente en nuestra vida para liberarnos de alguna situación que nos oprime y nos hacemos remolones, no queremos obedecer de inmediato, no acabamos de creerle que con Su poder podemos de veras superar aquello que nos tiene atados.

Y CAYERON LAS CADENAS DE SUS MANOS.
Dios libera a Pedro de las ataduras injustas a las que lo habían querido someter Herodes y los
suyos.

12, 8
La indicación que le da el ángel a Pedro nos recuerda la de la Pascua (ver Ex 12, 11). Esta es
una nueva liberación. Estar descalzo es señal de esclavitud pero el Ángel le pide a Pedro que se calce. Una vez más el Señor con Su brazo poderoso libera a su pueblo de quienes pretenden esclavizarlo, someterlo, acabar con él.

12, 9
Lucas hace notar la natural reacción de Pedro, que se figura estar soñando o viendo
visiones. Quizá Dios permite que Pedro no acabe de darse cuenta de lo que pasa para que no interfiera su lógica y lo haga resistirse pensando que lo que sucede es imposible (recordemos cómo comenzó a hundirse cuando quiso caminar sobre el agua. Ver Mt 14, 30). En lo que decide si está viendo visiones o no, Pedro, dócilmente, se deja llevar.

12, 10
Para Dios no hay imposibles. Lo que no hubiera podido suceder sucedió: Pedro pasó tan tranquilo frente a todos los guardias y ninguno se percató de su presencia. No se nos dice si les entró un repentino sopor o si en ese momento se pusieron a platicar y se distrajeron. El caso es que nadie se da cuenta de que se les escapa el preso... Y la puerta de hierro que impedía su salida se le abre solita.

SALIERON Y ANDUVIERON HASTA EL FINAL DE UNA CALLE. Y DE PRONTO EL ÁNGEL LE DEJÓ.
Como siempre sucede, una vez que el Ángel ha cumplido su misión, se va.Cuando ya está a buen resguardo de los que podrían hacerle algo malo, Pedro se queda solo. De pronto el fantástico recorrido termina y esa sensación de estar viviendo una visión se acaba. Siente el aire frío de la noche (por algo le dijo el ángel que llevara el manto y la túnica) y se da cabal cuenta de que está libre, en una calle de la ciudad. Hasta aquí llegó la ayuda para realizar lo que él solo no hubiera podido realizar. De aquí en
adelante le toca decidir qué hacer, resolver su situación.

12, 11
Quizá Pedro había llegado a creer que su fin estaba cerca (con tanto soldado cuidándolo parecía imposible la escapatoria). Ahora comprueba una vez más que Dios tiene Su plan y Sus caminos no siempre son lo que parecen.

12, 12
Pedro se da cuenta de que es un prófugo de la justicia y que no debe andar vagando por las calles pues alguien puede reconocerlo y denunciarlo (no sea que todavía ande por ahí aquella criada del Sumo Sacerdote...), así que se va a casa de la mamá de Marcos. Los estudiosos del libro de los Hechos coinciden en considerar que este Marcos al que se refiere Lucas es el primo de Bernabé, discípulo de Pedro y autor de uno de los Evangelios.
(Ver Col 4, 10; 1 Pe 5, 13;)
DONDE SE HALLABAN MUCHOS REUNIDOS EN ORACIÓN.
Aquí acostumbran reunirse los apóstoles y los miembros de la primera comunidad cristiana a orar. Lucas empezó su relato de la formación de la Iglesia con la escena de la comunidad orante (ver Hch 1, 12ss); siempre habla de que los fieles se reunían para orar (ver Hch 2, 42; 4, 24ss) y que la oración acompañaba las palabras y las acciones de la Iglesia (ver Hch 3,1; 6,6; 7,59; 10,9). Ahora Lucas muestra el poder de la comunidad orante de un modo que impresiona.

12, 13-14
Este episodio está tan lleno de detalles curiosos que no deja lugar a dudas de su historicidad.
Lucas nos pinta magistralmente la escena: Pedro afuera de la puerta, volteando para todos lados, cuidando de no ser visto, llama a la puerta. La sirvienta pregunta: '¿quiééééén?' y cuando quizá oye: '¡soy yo, Pedro, ábreme!' se sobresalta, quizá se lleva las manos a la cabeza y, loca de contento, en lugar de abrirle la puerta a Pedro ¡se echa a correr para avisarles a todos que Pedro está ahí!

12, 15
Imaginemos la escena: la mujer entra gritando que ahí está Pedro y todos han de haber pensado: 'pues si ahí de veras estuviera Pedro, ¿cómo es que no le abrió?' y no le creen.

PERO ELLA CONTINUABA AFIRMANDO QUE ERA VERDAD.
Las buenas noticias en estos relatos (tanto en el Evangelio como en los Hechos) las dan las mujeres pero nunca les creen. Lo bueno es que ellas insisten, mantienen lo que podría llamarse 'santa necedad': no quitan el dedo del renglón hasta que logran hacer oír su voz...

ENTONCES ELLOS DIJERON: 'SERÁ SU ÁNGEL'.
Le dan una explicación para salir del paso: será su ángel de la guardia el que tocaba la puerta. Le dicen nada más para que deje de molestar. Dice la Biblia de Jerusalén que esta frase es "eco de una creencia popular en los ángeles custodios, considerados como una especie de 'doble' espiritual de su protegido.

12, 16
Es cómico que mientras la comunidad alega si es verdad o no que ahí está Pedro, éste sigue tocando a la puerta, seguramente sorprendido de que Rode no le haya abierto todavía...

AL ABRIRLE, LE VIERON, Y QUEDARON ATÓNITOS.
En algún momento debe haber cesado el alboroto que armaba la muchacha insistiendo en que
afuera estaba Pedro y los demás que la contradecían y la consideraban loca. Y en ese momentito sucedió que se oyó el 'toquido' en la puerta y todos se han de haber quedado helados, mirándose unos a otros en tanto Rode ponía cara de 'se los dije'. Y ¡allá van en tropel a abrir la puerta!

12, 17
Pedro los hace callar. Es notable la minuciosidad en el detalle de lo que describe Lucas (les
hizo señas con la mano para que se callasen).
les contó cómo el Señor le había sacado.- Pedro da el crédito a quien merece. No inventa una historia en la que él quede como héroe, una especie de 'Zorro' que se escapa de la cárcel gracias a su astucia. Tiene claro que debe su libertad, su vida, todo lo que es y tiene, al Señor que, como dice el salmista, ha hecho con él prodigios de misericordia.

Y AÑADIÓ: 'COMUNICAD ESTO A SANTIAGO Y A LOS HERMANOS. Evidentemente no se refiere a Santiago el hermano de Juan que había sido asesinado por Herodes. Santiago es el jefe del grupo 'hebreo' de los cristianos de Jerusalén.  Es el llamado 'pariente del Señor' (ver Gal 1, 19). Es el mismo que los intérpretes católicos consideran autor de la epístola canónica de Santiago. No se puede decir con seguridad si es o no el apóstol Santiago.
SALIÓ Y MARCHÓ A OTRO LUGAR.
Pedro sabe que Herodes lo mandará buscar y se pone a salvo.

12, 18
Podemos imaginar su desconcierto cuando se despertaron y descubrieron que todo estaba tal
como lo dejaron la noche anterior (las cadenas cerradas, las puertas cerradas, los guardias en sus puestos) pero el preso ¡se había esfumado!

12, 19
Era común que los guardias pagaran la condena que le estaba destinada a los presos que

custodiaban y que se les escapaban.Este pasaje abre y cierra con la descripción de la crueldad de Herodes. Preparación para lo que nos informará Lucas a continuación acerca de este despótico tirano.