martes, 25 de febrero de 2014

La iglesia en un circulo.

Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18:20

Sólo se necesitan dos personas para formar un círculo. El uso de los círculos en la iglesia puede ser tan simple como hablar con la persona al lado de usted. 
Un círculo es una interacción de dos vías. Ambas partes se les da una voz, un valor y un impacto. El pueblo de Dios tienen el poder de conectarse, aprender y crecer juntos. Se alienta a los adultos para ser aprendices activos, no oyentes pasivos. El líder deja de realizar y empieza a facilitar. La congregación deja de ser un público crítico y convertirse en una comunidad conectada. 
La iglesia en un círculo comienza con la disposición de los asientos, pero en última instancia, cambia nuestra forma de conocer e interactuar como pueblo de Dios. Nos pasa de los consumidores a los participantes. Cambia la manera en que nos vemos unos a otros. Cambia la manera en que aprendemos y enseñamos a otros acerca de Dios. 
Es hora de dejar de llenar las filas y empezar a formar círculos.

Church in a circle.

lunes, 17 de febrero de 2014

Adoración desde una perspectiva postmoderna.

I. Introducción 
Estamos en el tercer milenio de la historia después de Cristo. Cientos de generaciones nos han precedido. Generación va y generación viene, y la iglesia cristiana continua su peregrinaje de fe a través de los tiempos. En una época oost moderna algunos/as piensan que estamos en una era post cristiana donde lo secular es lo predominante. Todos/as sabemos que cada generación tiene que enfrentar sus retos. Lo que sucede en cualquier país afecta directa o indirectamente a la iglesia establecida. En una era como la nuestra nos podríamos preguntar: ¿Que influencia tiene esta cultura en nuestro peregrinaje de fe? ¿Cómo afecta nuestra manera de hacer misión? En este caso en particular: ¿Cómo afecta o influye en nuestra adoración? Al reflexionar sobre esto se precisa primeramente definir, dejar establecido lo que significa adoración en el contexto reformado presbiteriano e hispano. 

II. Adoración 
Adoración es la respuesta celebrativa a la iniciativa de Dios que revela lo que es a través de lo que hizo, lo que hace y lo que habrá de hacer. En el contexto reformado es la respuesta celebrativa a un Dios que se revela a través de las escrituras, la gracia, la fe, como un Dios que renueva a su pueblo constantemente. 
Toda adoración comienza con Dios quien es el que invita al pueblo a adorarle; y el pueblo se acerca al Dios que invita para rendirle honor y celebrar su presencia y bendiciones. El catecismo de fe de Westminster nos 
dice: El fin principal del hombre es glorificar a Dios y gozar de El para siempre. 
 Calvino declara en sus instituciones que: Adoración es la veneración y culto que cada uno de nosotros le da a Dios cuando se somete a su grandeza. Por lo tanto la verdadera adoración comienza con una vida de entrega y obediencia a Dios y a su Palabra. Esto puede tipificar adorarle en espíritu y verdad. Además espiritualidad y adoración se entrelazan en este pasaje bíblico. El salmista decía: Adorad a Dios en la hermosura de la santidad, temed delante de El toda la tierra (Salmo 29:2). La espiritualidad capacita para ser un verdadero adorador, la adoración nutre nuestra espiritualidad. Por lo tanto la adoración crea un impacto directo en el desarrollo espiritual de los creyentes. Un teólogo reformado decía: Todos sabemos que podemos tener un texto bello, un escenario musical estupendo, las oraciones teológicamente mejor formuladas y los mejores elementos litúrgicos y, sin embargo, no tener aun una liturgia fiel. Los ritos reformados no transforman automáticamente la vida de los individuos o comunidades. 
La adoración desempeña un papel central en la formulación y práctica de la fe. El teólogo Karl Barth decía: La adoración cristiana es la acción mas trascendental, urgente y gloriosa que pueda tener lugar en la vida humana. El objetivo principal de la adoración es Dios; Dios existe para ser adorado. 

III. Liturgia y Palabra 
La liturgia (quehacer del pueblo), toma sus recursos de la sagrada escritura. La Palabra es el producto de un pueblo que cree y adora a Dios, entonces esta adoración se da dentro del marco de la Palabra de Dios. La autentica adoración comienza con una vida de entrega y obediencia al Dios revelado en su Palabra. Hay una relación intima entre el creyente que adora y las sagradas escrituras. La Biblia es el producto de un pueblo que cree y adora. 
La iglesia hereda de las tradiciones culturales y religiosas de Israel, de la iglesia primitiva, de la reforma protestante y de las nuevas formas que continúan surgiendo a través de los tiempos. Cada contexto histórico tiene sus particularidades y cada cultura sus características. 

IV. Adoración y fe reformada 
Como ustedes conocen la Biblia, la Teología Reformada, el Libro de Orden, el Libro de Confesiones, nos guían, nos conducen, nos enseñan, nos educan en cuanto a adoración se refiere. Dentro del Libro de orden el directorio de adoración describe la teología que sirve de base a la adoración reformada y sugiere formas apropiadas para efectuarla, desarrollarla y mejorarla. La iglesia reformada siempre esta reformándose a través de los tiempos bajo la dirección del Espíritu. 
El Libro de Orden nos dice: La iglesia siempre ha experimentado tensión entre forma y libertad, en el asunto de la adoración. En la historia de la iglesia, algunos han ofrecido formas establecidas para el ordenamiento de la adoración, de acuerdo a la Palabra de Dios. Otros, en el esfuerzo por ser fieles a la Palabra, se han resistido a imponer formas fijas sobre la comunidad adoradora. La iglesia Presbiteriana EUA reconoce que toda forma de adoración es provisional y esta sujeta a reforma. En el ordenamiento de la adoración la iglesia ha de perseguir apertura a la creatividad del Espíritu Santo, el cual conduce a la iglesia en la adoración ordenadamente, y sin embargo espontánea, consistente con la Palabra de Dios y abierta al futuro novedoso de Dios.
La adoración dentro del contexto reformado es amplia y enriquecida tanto por la tradición histórica litúrgica, como por las nuevas perspectivas que ofrecen las artes y la música en estos tiempos. Dentro de la iglesia Presbiteriana EUA existe variedad o diversidad en cuanto a patrones o estilos. Lo importante dentro de cada contexto o estilo es que toda adoración debe de ser dirigida exclusivamente al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, o sea al Dios Trino. Porque Dios busca a tales adoradores, exaltar, alabar, adorar a Dios es parte importantísima en la vida cristiana. 
Amparado en la Biblia y las confesiones los presbiterianos confesamos que hemos sido creados para adorar. Según el libro: Worship that is Reformed According to Scripture escrito por Hughes Oliphant Old, existen cinco principios fundamentales que dirigen la adoración reformada. 
 1. Que la adoración debe de tener sus raíces en la Palabra de Dios. 
 2. Que la adoración debe de ser Cristo céntrica y trinitaria a la vez. 
 3. Que la adoración es el resultado de la acción del Espíritu Santo en el creyente. 
 4. Que la adoración proviene de personas que han experimentado una verdadera entrega a Dios y buscan servirle. 
 5. Que el provecho de la adoración es la edificación de la iglesia. La adoración del creyente no se limita al culto dentro del templo. La adoración es un estilo de vida. El culto no termina con la bendición pastoral. 

V. Libro de Orden-Iglesia Presbiteriana EUA 
Los parámetros que da el Libro de Orden son bastantes flexibles y tienen una fuerte justificación reformada. Veamos algunas citas tomadas del Directorio Para la Adoración del Libro de Orden. 
a. Los responsables del ordenamiento de la adoración cristiana serán fieles a la autoridad del Espíritu Santo, el cual habla en y a través de las Santas Escrituras. Aparte de las Escrituras no existe alguna otra fuente para el ordenamiento de la adoración, pero en la iglesia esta es informada y modelada por la historia, la cultura y las necesidades contemporáneas.  
b. El ordenamiento en la adoración debe también reflejar la diversidad cultural en el que la iglesia sirve, así como las circunstancias locales y las necesidades de sus congregaciones. 
c. En la adoración el pueblo clama a Dios, invoca su presencia, ruega a Dios en oración, se postra ante Dios en silencio y contemplación, levanta sus manos y voces en alabanza, cantan, crean música y danzan. 
d. En la adoración la iglesia a de recordar tanto su libertad como el mandato bíblico de hacer todas las cosas ordenadamente. Aunque la adoración cristiana no necesita seguir una forma prescrita rigurosa, la adoración descuidada y desordenada es tanto una ofensa a Dios como una piedra de tropiezo para el pueblo. 
e. En la adoración es apropiado arrodillarse, inclinar la cabeza, ponerse en pie, levantar las manos en oración, danzar, dar palmadas, abrazarse en gozo y alabanza, ungir y usar las manos para interceder, y suplicar, comisionar y ordenar. 
e. Centralidad de las Escrituras. La iglesia afirma que la Escritura es la Palabra escrita de Dios, la cual da testimonio de su auto-revelación. En donde esa Palabra es leída y proclamada, la Palabra Viva, Jesucristo, esta presente a través del testimonio interior del Espíritu Santo. Como consecuencia la lectura, la audición, la predicación y la confesión de la Palabra son centrales en la adoración cristiana. 

VI. Adoración y cultura 
El elemento cultural tiene sus particularidades de consideración en la adoración. Esta influye en la música, el canto y demás elementos. Según el Dr. Justo González en su libro Alabadle Hispanic Christian Worship, No existe una forma típica de adoración dentro de las comunidades hispanas, sino una variada multiplicidad. Ningún estilo tipifica exactamente a todas las iglesias latinoamericanas. En las comunidades de fe hispanas el estilo de adoración y música se entrelazan con la idiosincrasia de sus culturas. 
Existen congregaciones hispanas presbiterianas donde el ritmo latino, la métrica, y los instrumentos autóctonos tienen su lugar en el culto. Otras congregaciones hispanas se adhieren al sistema tradicional del órgano, piano y ritmos. Sea como sea es bueno clarificar que la función principal de los instrumentos musicales en el culto, es proporcionar un sólido soporte melódico, rítmico y armónico al canto congregacional. La música dentro de la congregación cristiana, tiene el propósito de contribuir a dar un sentido comunitario al culto. Los instrumentos musicales más comunes utilizados en nuestros cultos latinos son la guitarra y el teclado. En la mayoría de nuestras congregaciones hispanas presbiterianas predomina el estilo contemporáneo con un balance entre lo nuevo y lo tradicional. 
Adoración, cultura e identidad son factores inseparables en nuestras congregaciones. La Estrategia hispana, aprobada por la asamblea general , 2003 nos dice en la sección de adoración lo siguiente: La adoración debe de reflejar la cultura de la comunidad adorante. Tenemos que afirmar nuestra manera de adorar como iglesias presbiterianas y aspirar a que nuestras iglesias reflejen nuestra identidad. 

VII. Pastor/a y consistorio 
La iglesia presbiteriana reconoce que todas las personas bautizadas son ministros-que la adoración es común, y que el ministro profesional nunca es llamado a hacer adoración solo, excepto, por supuesto, en el contexto de las devociones y estudios bíblicos personales. Una de las responsabilidad del ministro junto al consistorio como director de adoración es el cuidado creativo de los variados componentes de la vida total de adoración de la congregación. 
La adoración a Dios es la actividad central de todas las congregaciones cristianas. El liderato en la adoración es por tanto crucial en la vida de la iglesia. El orden y estilos de la adoración están justamente determinados por el consistorio, mientras que tanto el consistorio como la congregación deben de ser educados para la plena participación en los servicios de adoración. 
El pastor trabaja con el consistorio para desarrollar una rica vida de adoración en la congregación. Las ocasiones para la adoración, el orden de cada culto, y la provisión para una variedad de estilos son factores 
considerados por el pastor y el consistorio en el desarrollo de una adoración significativa. El pastor da atención especial a la educación de la congregación para una participación significativa y productiva en las experiencias de adoración. El pastor da atención especial a las destrezas envueltas en la dirección del culto. 
Tiempos post modernos. Los tiempos nos suceden y las generaciones van y vienen. Cambios, renovación, transformación y nuevas perspectivas que impactan la vida de la iglesia, la cultura y la sociedad se hacen evidentes en nuestro ambiente. Estamos en tiempos donde los cambios son la presión del día. Como esto afecta a la iglesia en su ministerio particular. En cuanto a la adoración podríamos decir que en los últimos tiempos se ha ido expandiendo en todas direcciones una especie de renovación. Estamos en la época de mayor producción literaria en cuanto a adoración se refiere. Cada año salen al mercado nuevos himnarios, nuevos libros que nos hablan sobre la música, las artes, la liturgia, y como ser más creativos y eficientes en esta área Las denominaciones históricas más conservadoras publican sus nuevos himnarios con una gran variedad de himnos, salmos, cánticos de adoración y alabanza. Con música para orquesta y diferentes clases de instrumentos musicales. Lo tradicional se mezcla con lo contemporáneo y muchos patrones o estilos antiguos se renuevan creando nuevos estilos que retan, motivan o afectan el estilo de adoración aun en las denominaciones más conservadoras. 
Como en toda las épocas congregaciones y denominaciones se resistirán a cualquier cambio tradicional pues están comprometidas a modelos específicos. Por otro lado algunas congregaciones se han ido a otros extremos y se han envuelto en estilos totalmente libres e improvisados. Otras congregaciones prefieren lo mejor del ayer con lo nuevo de hoy incorporando nuevos elementos a sus estilos culticos. Un factor muy importante del cual no nos debemos de olvidar es el factor balance. Balance entre orden y libertad. Balance entre estilos y formas. Para no caer en un total desorden. 
Muchas congregaciones se han abierto a la reforma y renovación de su liturgia creando nuevos modelos de adoración celebrantes, retantes e inspiradores que edifican a los asistentes y llenan las necesidades del pueblo. 
Cada pastor, consistorio y congregación tendrá que discernir lo más apropiado y edificante de acuerdo a sus necesidades locales. Es importante señalar que la adoración es central, vital y esencial para la vida de cualquier congregación. Es posiblemente la primera experiencia del visitante y en un buen por ciento tendrá mucho peso para decidir si el visitante vuelve o no vuelve el próximo domingo. De alguna manera todo esto esta relacionado con el crecimiento de la iglesia. 

 VIII. Recomendaciones 
Es bueno clarificar que cualquier cambio o renovación debe de ser para crecer sanamente. La renovación de cualquier liturgia es un proceso que necesita educación, paciencia y concientización. De lo contrario cualquier cambio que se haga a la aparente tradición de la congregación producirá conflictos y en algunos lugares divisiones. Si se esta interesado en cambios estos deben de hacerse desde una perspectiva pastoral. 
Cualquier renovación debe ser para enriquecer la vida de la iglesia. Es importante que sea para mejorar y no para perturbar. Que pueda aportar una valiosa contribución a la vida de adoración de la congregación. El Dr. Cecilio Arrastia decía: La renovación litúrgica separada de una seria reflexión teológica, superficial y humanista, no es camino de salida. No debemos temer al cambio y a la apertura si somos responsables educando a la iglesia. ¿Que clase de adoración necesitamos en medio de un mundo que batalla con la violencia, la delincuencia, las guerras, las drogas, las familias disfuncionales, el divorcio, el suicidio, las crisis y una juventud en busca de identificación, sentido y propósito? La iglesia no actúa en un vacío, sino en un contexto histórico y social con sus propias características. ¿Que cambios necesitan nuestras congregaciones en una época post moderna? 
Necesitamos cada día una adoración que revitalice la fe, sane las personas, provea dirección y gozo. Las complejidades de la vida moderna, la sociedad, y los traumas que estas complejidades crean en la vida de cientos de seres humanos deben de mover a la iglesia a mirar de cerca el impacto sanador, liberador y restaurador de su adoración. 
Debemos celebrar una adoración que preserve lo mejor del pasado y del presente y que nos guíe con seguridad en este nuevo siglo. Un nuevo siglo de oportunidades para hacer ministerio Dios nos ha dado como iglesia. La verdadera adoración necesita ser inspiracional, atractiva, dinámica y con sentido de misión. La verdadera adoración brinda paz, esperanza, guía, iluminación, inspiración y fortaleza al creyente. La verdadera adoración atrae, estimula, reta y da sentido de bienvenida. 
En la liturgia el servicio de adoración debe de ser una unidad integral donde se vea progresión, dirección, conexión, sentido de desarrollo, poder y movimiento. Cualquier reforma litúrgica sin perder nuestra teología e identidad de pueblo debe de ser bienvenida. 

IX. Conclusión 
Los tiempos cambian, la sociedad influye, a veces lo sagrado y lo profano se entre mezclan. Las necesidadesdel pueblo se acentúan. La mentalidad tradicional cambia. En una era post moderna como la nuestra ¿Qué relación hay entre la adoración y la vida común del creyente? ¿Cómo afecta nuestra adoración nuestro estilo de vida? ¿Existe acaso un estrecho parentesco entre adoración y ética? ¿Cómo afecta nuestra cultura nuestro compromiso con Dios y su iglesia? ¿Existe un puente entre iglesia y sociedad? Reflexionemos. 

Oficina de apoyo congregacional hispana.
Iglesia Presbiteriana EUA 

lunes, 10 de febrero de 2014

Aborto.

I. Introducción

Toda la vida es un don de Dios y para muchos de nosotros, el embarazo es un motivo de alegría. Sin embargo, existen ocasiones, en algunos embarazos cuando se deben tomar decisiones difíciles y es que surgen problemas con el feto o la salud de la madre está en peligro.
También hay ocasiones en que las personas implicadas en el embarazo optan por el  aborto a pesar de que no es una amenaza para la salud física de la madre. Cada situación es distinta y la toma de una decisión determinada no es como tomarse un vaso de agua.
En la iglesia se ha debatido durante mucho tiempo el tema del aborto, y todos coinciden en que hay personas de fe en ambos lados de esta problemática. A través de este trabajo, el comité de estudio de aborto no encuentra uno o varios textos bíblicos que hablen expresamente del tema del aborto, pero que tomada en su totalidad, las Sagradas Escrituras están cargada con su mensajes que aboga por el respeto de la vida, por la defensa de la mujer y el niño antes y después del nacimiento.
Debido a esto, la propuesta a la iglesia es que se siga reflexionando y debatiendo sobre el tema del aborto. Este debate tiene que ser caracterizado por el respeto mutuo de las diferentes opiniones sobre la tema de los embarazos problemáticos y abortos.

II. Las zonas donde hay acuerdo en la cuestión de aborto.

Mientras el debate se calienta en referencia al aborto, hay una serie de zonas en la que todas las partes comparten un acuerdo. La primera es que creemos que las personas pueden leer la Biblia de manera diferente y llegar a diferentes conclusiones sobre cómo la Biblia habla sobre el tema del aborto.
En todas las situaciones donde hay un embarazo problemático, las cuestiones a decidir son complejas. Nadie tiene la sabiduría o la autoridad para tomar decisiones por otros individuos. Más bien cuando tales situaciones surgen, nos debemos volver de nuevo a Dios, buscando la sabiduría de las Escrituras para la orientación en medio de las dificultades.
La decisión de una mujer de interrumpir un embarazo puede ser moralmente aceptable, ¿pero hay que preguntarse si el aborto es aceptable como un medio de selección de género? La iglesia ha entendido y afirma que los abortos no deben utilizarse como una forma de control de natalidad.
Cuando se producen abortos, la iglesia ha de procurar defender los derechos de las mujeres y sostiene que las mujeres han de ser tratadas con dignidad y respeto. Siempre es preferible que el aborto ocurra antes que tarde. No deseamos ni creemos que las leyes promulgadas  y que imponen sanciones penales a los que optan por el aborto sea el mejor método para su no realización.  Cualquier uso de la violencia o de un lenguaje abusivo por defender una posición a favor del aborto o en contra no es aceptable. Es gracia y una ética del cuidado es lo que se  debe manifestar a todos los que optan por el aborto. A pesar de nuestras diferencias de opiniones, todos estamos llamados, primero a cuidarnos los unos de otros,  y en segundo lugar, a compartir el amor y la gracia de Dios.
El aborto debe ser un último recurso, porque la vida es sagrada para Dios. La iglesia siente la necesidad de reducir el número de abortos, trabajando para reducir el número de embarazos problemáticos o no deseados.
Estamos comprometidos  a luchar contra las causas fundamentales del aborto, por luchar por la igualdad a través de nuestras comunidades. Es importante que las mujeres conozcan su derecho y ejerzan el poder para tomar decisiones bien informadas.
Mientras que las personas difieren en la comprensión de cuándo comienza la vida humana, estamos de acuerdo en que, después que la vida humana ha comenzado, la vida es preciosa para Dios y estamos obligados a proteger y valorarla. Es nuestra creencia compartida de que quitar la vida a un ser humano es un pecado.
No podemos  presentar ninguna evidencia bíblica para justificar las afirmaciones de algunas personas de que el aborto es un pecado imperdonable. Más bien, las evidencias que encontramos están referidas a que todos nosotros hemos pecado y necesitamos la gracia de Dios.
Trabajemos juntos para llegar a ser hijos redimidos de Dios. Viviendo en la gracia en lugar de juicio.

III. Post- viabilidad y los abortos tardíos.

En el 2003, la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de America, aprobó una declaración política especial sobre la post –viabilidad y los abortos tardíos. Por eso es oportuno recordar algunos conceptos para clarificar el debate.
La viabilidad del feto se define como la capacidad que tiene el bebé no nacido para vivir fuera del vientre de la mujer mediante ayuda artificial, (sistema de soporte de vida). La tecnología médica actual hace esto posible alrededor de las 20 semanas.
La iglesia está de acuerdo que todos los abortos son traumáticos y entra en este debate porque considera que hay que ser muy cuidadoso antes de tomar partido en esta discusión por un posicionamiento u otro.
Antes de la viabilidad, las personas involucradas en un embarazo han de ser libres en la toma de decisiones en base a las orientaciones que reciben del Espíritu Santo. Sin embargo, es en raras circunstancias que la iglesia cree que un embarazo debe ser interrumpido después que el feto se hace viable. Es en medio de esta situación que estamos siendo llamados a cuidar,  a apoyar y a soportar los que han tomado la difícil decisión de interrumpir el embarazo.
Es importante recordar que la iglesia presbiteriana no aboga por el aborto, pero en cambio reconoce las circunstancias de vivir en un mundo pecaminoso donde  puede que el aborto sea la menos objetable de opciones.
En circunstancias muy excepcionales, la iglesia se pronuncia por el aborto. Estas situaciones comprenden cuando un feto tiene anomalías congénitas, o cuando se han hecho diagnósticos tardíos que ponen en tela de juicio la vida del feto.
En la práctica, hay relativamente pocos abortos que se producen después de que el feto tiene más de veinte semanas de vida.
La iglesia se ha negado a apoyar las leyes que prohíban abortos después de la viabilidad u abortos tardíos porque siempre hay situaciones que requieren  ser contextualizadas y entendidas en su profundidad.

IV. La dificultad y las implicaciones para la vida y el testimonio de la iglesia.

Creemos que nuestra fe nos obliga a vivir en este mundo y a trabajar para lograr una forma más justa de la vida para todas las personas. La iglesia se ha comprometido a reducir el número de abortos y aboga por los derechos de las mujeres a la hora de tomar decisiones referentes al embarazo.
La iglesia debe liderar el acompañamiento y el apoyo para todos los que están involucrados en la toma de decisiones que pueden conducir a un aborto. Es importante cuidar y proteger los derechos de la mujer. La familia y la comunidad también deben ser parte en este proceso de curación para atender a las personas después de la interrupción de un embarazo.
Debemos trabajar por una sexualidad responsable. Pues creemos que la actitud responsable hacia la sexualidad reducirá el número de abortos y embarazos problemáticos. Una parte de la proclamación de las buenas noticias de Jesús al mundo es que la actividad sexual de los hombres y mujeres se realice en el marco  del matrimonio y está marcada por el amor.
Para tener un mayor impacto en nuestro mundo, los presbiterianos podemos tratar todos los aspectos de nuestra vida, incluso los que influyen en una adecuada comprensión de nuestra sexualidad. Y para ello abogamos por unos medios de comunicación que insten a promover una sana imágenes de la sexualidad.
Es a través de envío de cartas, de campañas publicitarias y de boicots, que la iglesia, presiona a los medios de comunicación para que hagan un retrato más equilibrado en las relaciones de afecto entre los hombres y las mujeres, para que presenten la sexualidad de una manera más responsable, y para que incluyan el uso de anticonceptivos en las relaciones sexuales.
Nosotros trabajamos para limitar la pornografía, que promueve insalubres entendimientos no sanos de las relaciones sexuales y retrata a menudo los comportamientos más violentos o degradantes  en la actividad sexual de los humanos.
La iglesia participa del boicot hacia las actividades y materiales pornográficos, así como el rechazo hacia los grupos de producción de estos materiales. También participamos en campañas educativas contra la industria del porno, la trata de blancas, y otras actividades que degradan la vida sexual de los hombres y las mujeres. Un excelente recurso sobre la postura de la iglesia sobre la pornografía se puede encontrar en el estudio La pornografía: lejos del Cantar de los Cantares.
Estamos trabajando para aumentar la educación sexual de nuestra sociedad que  promueva el entendimiento de la sexualidad humana. La educación sexual es clave en la prevención de embarazos problemáticos y en los abortos. Esta educación es mejor cuando se realiza primero dentro de la familia, y creemos que la iglesia puede ofrecer apoyo y ayuda en esta área.
Estamos apoyando y promoviendo programas que presenten una vida familiar saludable. Nuestras familias se presentan en muchos formatos y tamaños, y apoyamos la comunicación dentro de ella, la apertura al dialogo, y el reparto de poder para promover unas dinámicas saludable.
La familia es el elemento importantísimo en la prestación de apoyo y en la educación de las personas si queremos a reducir el número de abortos que se hacen. También afirmamos lo vital de una educación pública de calidad. Nuestros hijos pasan una parte significativa de sus vidas en la escuela, y están muchas veces, al margen de la influencia familiar.
Abogamos por una calidad en la educación sexual que proporcione a los estudiantes conocimientos sobre  los anticonceptivos y describa las relaciones sexuales sanas. Nos sentimos llamados a apoyar la labor educativa de las escuelas y ser defensores de sus necesidades.
Finalmente estamos comprometidos para ofrecer actividades apropiadas para los jóvenes después de la escuela en nuestras comunidades. Procuramos cuidarnos los unos a los  otros de la mejor manera posible puede.
El número de embarazos no deseados se puede limitar por la promoción del uso de anticonceptivos.
Creemos en la responsabilidad de las personas que mantienen relaciones sexuales. Creemos que se necesitan establecer conversaciones sobre el uso de anticonceptivos, ya que los hombres como las mujeres tienen un papel igual en la prevención no planificado embarazos.
El uso de los anticonceptivos no serviría de nada si su acceso presenta dificultades o está limitado, por lo que la iglesia apoya el pleno acceso y equitativo a métodos anticonceptivos. Así como apoya la investigación para desarrollar nuevos métodos de anticoncepción.
Nuestro enfoque para limitar abortos es triple. Estamos trabajando para enfrentar las duras realidades económicas que obligan a algunas mujeres a considerar el aborto como una opción de solución real. Es importante que todas las personas tengan acceso a la atención médica y el empleo.
Nuestro segundo enfoque es hacer hincapié en las alternativas al aborto. Mediante el asesoramiento a las embarazadas y sobre las formas de cuidar a los niños, así como los mecanismos para dar en adopción si la mujer no es capaz de mantener a un bebé.
Por último, estamos trabajando para reducir algunas de las razones médicas que se presentan para realizar un aborto. Estamos comprometidos en los esfuerzos para reducir el uso de alcohol y las drogas, así como la incidencia de enfermedades como el SIDA que pueden crear circunstancias en las que la terminación del embarazo es más favorable a su continuidad.
La iglesia está trabajando de manera integral para limitar el número de abortos en los Estados Unidos y en todo el mundo, abordando la realidad económica de las personas, enfatizando en alternativas a su uso, y trabajando por la reducción de las razones médicas que conducen al aborto.
Como iglesia estamos llamados a cuidar los unos de otros. El aborto sigue siendo una cuestión problemática de hablar en nuestras iglesias y en la sociedad en general. Es un tema en el que están polarizadas todas las posiciones y cuando nos sentamos a debatirlo entonces nos enfocarnos en nuestras diferencias. Pero las aportaciones para buscar soluciones son mínimas o nulas.
Sin embargo, la Palabra de Dios nos llama a vivir de manera diferente. Dios nos llama a modelar el evangelio en nuestra vida. Nosotros somos llamados a vivir nuestra fe y escuchar a Dios. Por lo tanto, mientras diferimos en las opiniones, somos unificación en nuestra preocupación por la vida y en nuestro sentido de la llamada a amar y cuidar de nuestro mundo.
La decisión de interrumpir un embarazo nunca es fácil ni viene sin consecuencias. Como iglesia nosotros respondemos a estos retos, trabajando para minimizar el número de abortos y de ofrecer apoyo, compasión, y cuidado a aquellos que han tomado la decisión de interrumpir un embarazo. Todo nosotros somos pecadores, y participamos por desgracia, en la toma decisiones  que nos deja incómodos con nuestra fe.
Buscamos  edificarnos los unos a los otros y vivir juntos como una comunidad que valora la vida y trabaja para crear una sociedad donde todos gocen de la igualdad y donde todos seamos amados, tal y como somos los ojos de Dios.


El anterior ensayo es un resumen de las posiciones sobre el aborto en el seno de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de America.

Para acceder al documento completo en relación con este tema, por favor, ver www.pcusa.org/acswp y buscar La Declaración sobre la post-viabilidad y tarde-término del aborto y el Informe del relator especial al comité de problemas del embarazo y aborto. Estos documentos pueden descargarse gratis.

viernes, 7 de febrero de 2014

Señor; las cosas claras.

Señor, las cosas claras:
 ni soy sal ni soy luz.
 En realidad soy un cristiano
rutinario y soso.
Ni siquiera ando por mí mismo.
Son otros,
más militantes
los que me tienen que remolcar.
Yo dejo que me lleven
y, para mayor ironía,
tengo la sensación
de que les estoy haciendo un favor.
Muchas veces,
mi cristianismo
tiene tan poco sentido
que me aburre.
Tú me pides que dé ejemplo
para que los demás sepan cómo seguirte.
Quieres que te siga
de forma moderna
con un estilo joven y atractivo.
La verdad es que,
en el fondo,
me gustaría ser así.
Pero me falta motor
y me sobra pereza.
De todos modos,
esta semana,
voy a intentar vivir
como sal y como luz.
Te lo prometo.

Señor, las cosas claras
y el chocolate espeso.

Anónimo.

Moral azul.

La clase media no se droga, sino que sigue un camino de autodestrucción. El señor de clase media que se droga, nunca se droga, sino que está en una permanente transición entre algo nunca especificado, pero que no parece preocupar a nadie, y la liberación total de algo que cuando ocurre se publicita mostrándolo como un héroe. Porque el señor de clase media que se drogaba es un héroe por haber superado esa condición, a diferencia de los negritos villeros, que se la pasan yendo de granja terapéutica a celdas infames, y roban para seguir drogándose.
El señor o señora de clase media que se droga nunca tiene muy claro si se está drogando o teniendo una inquietud social que en algún país que cita dicen que hace bien y la practican los hombres sabios. Pero cuando es encontrado muerto o muerta en su departamento neoyorquino, rodeado de jeringas y bolsas con droga, muere de una causa no determinada, y hay que hacer autopsias y larguísimos análisis hasta que su agente arregla con la prensa que murió porque se confundió y se tomó una aspirina con el aguarrás que habían dejado los pintores. Y van presos los pintores. El hombre pobre, muerto por la groga, será un drogón por siempre, y delincuente. Sin demasiadas pruebas. Por lo tanto, no merecerá justicia. Ni él ni sus familiares cuando intenten explicar lo que en realidad ocurrió.
El famoso encontrado muerto siempre será un talentoso que nos deja un legado que nunca olvidaremos, aunque haya hecho dos películas o un solo disco. Y recibirá una cobertura mediática de fotos suyas en las redes sociales, adosadas a un moño negro con frases como nunca te olvidaremos, y una señora en Fiambalá y un adolescente en Namibia sentirán que perdieron algo, aunque la misma industria que hizo millonario al famoso había decidido que no haya cines en Fiambalá o en Namibia.
Los amigos y la familia del famoso, los amigos y la familia del señor o señora de clase media que se drogaba dirán que no sabían que se drogaba, y se resaltará en ellos la actitud caballeresca de no revelar que sabían que se drogaba, pero mientras pudiera estar de pie y produciendo dinero, no iban a inquietarse demasiado. Los amigos y la familia del chico pobre muerto por la Bonaerense, cuando digan que no sabían si se drogaba, recibirán por respuesta que no se preocupaban por él. Su madre será una pésima persona sobre la que nadie se explicará porqué no internaba a su hijo. La familia del señor de clase media que se drogaba dirá que sus frecuentes internaciones fueron porque tuvo un fuerte cuadro febril o se tenía que hacer el chequeo periódico que nadie se hace. Y los periodistas dirán que hacer más preguntar significa en este caso no respetar el dolor. Moral azul. La usamos para muchas otras cosas. Todo el tiempo.

Odemo Porferrol.
Mar del Plata.